Supervivientes tras la puerta de cristal

Éramos dos supervivientes con gesto de amargura,
uno a cada lado de la puerta de cristal,
sin saber qué ocurriría si la puerta se abriera;
en el rostro, miradas de ansiedad...
Quién sabe cómo se abrió la puerta;
el viento... Tu mano... ¿ Mi curiosodad?
Sentí que algo me elevaba con fuerza, y que volaba.
Eran tus brazos que, en un segundo, me abrazaban
sin que hubiera ya cristal...
Tu gesto de amargura voló con ese abrazo,
y ante mí apareció un "joven" de ojos negros,
lleno de vida y ganas de bailar...
Y mis ojos, tan tristes, se hicieron lagos
con estrellas, mudas pero brillantes,
y nunca sospeché que, en ese instante,
ya te empezaba a amar....
(Original de Conchita Ferrando de la Lama)
Jaloque