"MIS ENTREVISTADOS DE ORO"
El Príncipe de Asturias y el zapatito perdido

Ocurrió durante la visita oficial que hizo el Príncipe de Asturias,
don Felipe, a la ciudad de Cartagena, invitado por sus
autoridades, en su doble papel representativo,
como ciudad y municipio a cargo de su Ayuntamiento
y como sede del Parlamento Regional,
Don Felípe había finalizado su formación integral
en los tres ejércitos, y el de Oficial del Aire lo había realizado
en la Academia General del Aire de San Javier,
a escasa distancia de Cartagena.
A primera hora de la mañana el Alcalde, D. Antonio Vallejo,
junto a la corporación municipal, recibieron a Su Alteza
en el Salón de Plenos del Ayuntamiento,
donde firmó en el Libro de Honor de Visitantes Ilustres.
Posteriormente el Príncipe visitó la Iglesia
de la Caridad, patrona de Cartagena.
Después se dirigió a la Asamblea Regional, sede del Parlamento de Murcia,
Alli presidió una sesión parlamentaria, con asistencia de todos
los Diputados Regionales, ocupando sus respectivos escaños.
Terminado el acto oficial, acompañado de todas las autoridades
civiles y militares acreditadas, así como el Delegado
del Gobierno, pasaron al "Patio de los Ayuntamientos",
núcleo central del edificio del Parlamento,
donde se sirvió un coctail de honor.
Fue una visita oficial, de las primeras del Príncipe Don Felipe,
cargada de actos protocolarios, protagonizada por
el heredero de la Corona.
La anécdota curiosa de esta visita tuvo
lugar en el Ayuntamiento,
donde el protocolo había señalado los lugares y ocasiones
en que la prensa podía hacer fotografías al Príncipe,
en solo contados momentos.
Se habían concedido credenciales para fotógrafos y
otras para prensa.
Como Corresponsal de Prensa acreditada , yo no tenía
como misión sacar fotografías y por tanto podía circular
cercana al Príncipe durante su visita, ya que el fotógrafo
que hacía el trabajo gráfico para mis entrevistas
estaría situado en el lugar previsto
cuando el Príncipe firmase en el Libro de Honor.
Había cogido mi máquina compacta, más que nada
para el coctail que servirían en la Asamblea Regional,
donde habría muchas autoridades.
Vi desde dentro del Ayuntamiento la llegada,
en medio de aplausos de la gente que esperaba fuera su presencia.:

Bajó del coche en la puerta. Le recibió el Alcalde
con otras autoridades y entró al hall, preciosamente engalanado
para esta ocasión, dirigiéndose sonriente a la escalera imperial
de mármol para subir al Salón de Plenos.
Yo estaba en esa escalera estratégicamente situada.
Le vi subir junto al Alcalde Vallejo, sonriente, y el azul intenso
de sus ojos llamó mi atención junto a su enorme altura que ya conocía.
Sin pensarlo, saqué la máquina de fotos
(no autorizadas alli en ese momento)
y disparé unas cuantas mientras subían.
Estaban tan cerca de mí que tuve que girarme
para seguir subiendo, y en ese momento mi zapato
de tacón se trabó con la alfombra de la escalera....
Y se quedó alli, perdido en un escalón.
El Príncipe reaccionó de inmediato, se agachó
con agilidad y recogió mi zapatito…..
y como en el cuento de Cenicienta,
con una sonrisa de complicidad me lo entregó en la mano.
Yo enseguida lo cogí y me lo puse para subir rápidamente.
El Alcalde Vallejo me miró a punto de romper a reír.
Pero no dijo nada, y aguantó bien la risa.
Durante el coctail, a última hora, en la sede de la
Asamblea Regional, fuimos presentados todos los
Corresponsales al Príncipe, que con su habitual discreción
se limitó a sonreir misteriosamente
cuando fui presentada.
.Así fue como el Príncipe de Asturias recogió el zapatito
perdido en la escalera por una Corresponsal
que siempre solía situarse tan cerca
de la noticia que, a veces….. tropezaba con ella.
Conchita Ferrando de la Lama
Escritora y Corresponsal de Prensa