domingo, agosto 05, 2007









UN BASTIÓN PARA CARTAGO





III


Pueblo tan tenaz en conservar sus defectos como sus virtudes,

hombres indomables y valientes,

que se harán esclavos por no saber unirse.


Y será este solar, precisamente por su natural disposición

a lo largo de su historia, campo de batalla

entre las dos grandes potencias que se disputan

el cetro del mundo con su posesión: Cartago y Roma.


Si los habitantes de aquella primitiva tierra

se hubiesen aliado entre si para expulsar a unos y otros

invasores, en vez de aliarse alternativamente con unos

o con otros de sus enemigos ,rivales entre ellos mismos,

se hubiesen sacudido para siempre las cadenas que

arrastraron durante siglos, y las secuelas de ellas.



(Cartagena, una isla inexpugnable entre la bahia y el mar

por delante, y el mar interior o estero por detrás)

Su puerto, abrigado y defendido de modo natural, era un nudo

estratégico en el comercio marítimo.

Irrumpen los cartagineses, atraidos por la fama de las riquezas

de la zona, con el objetivo de ayudar a las colonias griegas

dominadas por los fenicios, con los que se sentian identificados.

Cartago, primera república mercantil de la historia,

era cabeza de de una confederación de colonias

de tipo militar al norte de Africa.



Ya habían hecho intentos de conquistar el rico suelo

hispano mucho tiempo antes, y 654 años antes de Cristo

fundaron la colonia de Ebysos ( Ibiza), estratégicamente

situada pAra vigilar el comercio marítimo del Medierráneo.

De este timpo son las famosas salazones de Gadir (Cadiz),

exportadas a Atenas, o los cargamentos de plata procedente

de Mazarrón y Cartagena, o el esparto, y los tintes

elaborados con moluscos llamados " murex".

Los fenicios, finalmente, son vencidos por sus propios

aliados cartagineses.

No ama Cartago otra cosa más que la riqueza y la

explotación de ricos paises.

Su desembarco en suelo español tiene por objeto

servirse de la ignorancia de los nativos para expoliar

sus metales preciosos.



Rápida fue la conquista de Amilcar, de la influyente

familia de los Barca de Cartago. En un año, recorren

la Bética y se apresan de Málaga, Córdoba y Sevilla.

El siguiente, de Almeria, Valencia y Murcia.

Superan el Ebro y fundan, en honor de los Barca,

la ciudad de Barcino (Barcelona).

Su plan, atenazar firmemente el territorio español

que les tenía que servir de plataforma para su sueño:


Conquistar Roma.




Triunfante Amilcar, construye su primera y provisional

residencia sobre una roca fortificada a la que llamó

Acra Lauca ( Peñíscola), con arsenal, almacenes,

cuadras de elefantes y gran número de tropas alli acuarteladas.

En este ambiente se cria su hijo ANIBAL.


(Textos de Jaloque )

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